17 mar 2012

Juventud Hostosiana llama a boicotear circo imperialista republicano


Por Juventud Hostosiana

En la víspera de la primaria del Partido Republicano de los Estados Unidos, la Juventud Hostosiana (JH) del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) apela al sentido común de las/os puertorriqueños/as y exhorta a los/as electores/as boricuas a abstenerse de participar en este circo imperialista tan oneroso para el fisco de Puerto Rico y nuestra moral como pueblo.

Con un monto de $800 mil, la Comisión Estatal de Elecciones de Puerto Rico pretende ser cómplice de las políticas imperialistas, machistas, xenofóbicas, homofóbicas e intervencionistas de Mitt Romney, Rick Santorum, Newt Gingrich y el resto de los pre-candidatos republicanos que vienen a nuestra isla en busca de delegados y dinero para sus campañas en los Estados Unidos.

“Siguiendo los principios de la Juventud Hostosiana y solidaridad con todos los oprimidos por las intervenciones estadounidenses, particularmente entre poblaciones afectadas por los ataques militares en Irak, Pakistán y Afganistán, repudiamos la llegada de los candidatos republicanos a Puerto Rico, y de cualquier futura llegada de otros candidatos, por su militancia a favor del militarismo e intervencionismo con países hermanos y su prédica a favor de políticas neoliberales que tanto han afectado nuestro diario vivir,” expresó Francisco Santiago, quien milita en la JH y cursa su primer año de estudios sub-graduados en el Recinto de Río de la Universidad de Puerto Rico.

Romney, quien actualmente lleva la delantera en los comicios republicanos y se vislumbra como el inminente retador de Barrack Obama en las elecciones presidenciales estadounidenses del 6 de noviembre, ha dicho públicamente que su país debe regresar a la política de fuerza dura (“hard power”) con el fin de asegurar mayor presencia militar en el hemisferio ante lo que él califica como las supuestas amenazas socialistas de Hugo Chávez en Venezuela y la familia Castro en Cuba.

“Para nosotros en Puerto Rico, la visión intervencionista y militarista del señor Romney pone nuevamente en peligro la integridad de nuestro territorio. No hay duda de que un aumento en las políticas de “hard power” y militaristas de los Estados Unidos a nivel regional le devuelven a Puerto Rico su vigencia como bastión militar estratégico que será utilizado como centro de mando y entrenamiento para aquellos invasores del Norte que querrán meterse sin permiso en países hermanos de Latinoamérica,” dijo por su parte el René Torres, quien también milita con la organización juvenil afiliada al MINH.

Los integrantes de la JH también expresan su voz de alerta en torno a las políticas machistas en contra de las mujeres, su cuerpo y sexualidad. Partiendo de una perspectiva fundamentalista, excluyente y patriarcal, personas como Romney y Santorum han dicho públicamente que no existe razón alguna para proveer una educación sexual en las escuelas ni permitir que los planes médicos y reformas de salud costeen los gastos relacionados a anticonceptivos, planificación familiar y otros tratamientos dirigidos a salvaguardar la integridad física, sexual y emocional de las mujeres.

“Nos parece una falta de respeto que se patrocine desde las altas esferas del gobierno de Puerto Rico, a unos candidatos que se han expresado en repetidas ocasiones en contra de los derechos de la mujer. Por un lado tienes a un individuo como Mitt Romney que ha prometido derogar toda política pública salubrista dirigida a facilitar la distribución de anticonceptivos entre jóvenes. De otra parte, Rick Santorum no cree en la separación de Iglesia y Estado y defiende que una mujer no aborte un hijo producto de una violación al ver esta criatura como un regalo de Dios,” dijo Zulee Cristina Aguilar, portavoz de la JH y estudiante sub-graduada en Contabilidad de la UPR en Río Piedras. “Es realmente indignante y habla muy mal de quienes apoyan a estos señores en Puerto Rico.”

Finalmente, la Juventud Hostosiana renueva su compromiso con la lucha por la independencia de Puerto Rico y repudia la intervención político partidista de individuos que nada tienen que ver con nuestro país, idiosincrasias de pueblo y luchas de reivindicación nacional.

“Nos entristece observar cómo la Comisión Estatal de Elecciones malgasta hasta $800 mil de sus fondos a favor de unas primarias que en nada afectan al futuro puertorriqueño, mientras obstaculiza la inscripción de nuevos partidos políticos a nivel nacional tales como el Movimiento Unión Soberanista (MUS) y el Partido Del Pueblo Trabajador (PPT),” concluyó Santiago.

16 mar 2012

Plaza Antonia

Escrito por Francisco Andrés Santiago Cintrón / Carta de la Juventud

En la Plaza Antonia
en su mismo medio
hay una corona de espina colocadas en el cielo
y un micrófono que vocifera los ideales de su memoria

!Asesinos!- dicen que gritó

Con toda una multitud ansiosa
brillante sus caras ante la juventud del destino.

!Asesinos!- dicen que masculló

Con el puño en la mano alzada
escuchando un líder gritando su liderato
ante la posibilidad de bautizar otras plazas con nombre de estudiante

!Asesinos! su amiga escuchó

"La vida es toda lucha" se proclamó
y yo agarrado de la mano de un mayor
entiendo sin entender
escribo ahora estos versos con el puño en la mano:

!Asesinos!- y de repente la bala sonó.

14 mar 2012

Educación popular en el desafío cubano



Escrito por Equipo de Educación Popular


Estudiantes de nivel elemental  de Cuba
La Educación Popular, como concepción político pedagógica, vive la vorágine de las disputas ideológicas de nuestro tiempo, cuya esencia contrapone a la opresión y a la libertad, posicionándose militantemente en la segunda. Tal disputa se concreta en cada ámbito de la vida social, y en todos, la educación popular tiene cosas que decir.

El camino prolongado de la lucha por crear la sociedad liberadora ha estado empedrado de tergiversación, simplificación y de la reproducción de aprendizajes jerárquicos y excluyentes que han dado forma a muchas experiencias de proyección emancipadora. La Educación Popular no está carente del riesgo de caer en la tradición político cultural que la opresión impone en este desafío histórico, como no es infalible a las naturalizaciones, disimulos, ardides y “encantamientos” desde los que también ha aprendido a operar la opresión, cuyo ataque, a veces sutil, lo concentra en desmontar la ideologización de la lucha.

La Educación Popular tiene su lugar en el proceso de deshacer las ataduras que ha sufrido durante siglos la creatividad individual y colectiva del ser humano. Desde ella se develan las posibilidades insospechadas de las personas en condición de vivir socializando sus potencialidades infinitas y múltiples. La socialización de las prácticas humanas: económicas, políticas, culturales, sociales y ambientales, se relaciona, como condición de posibilidad, con la socialización del poder. También de este asunto se ocupa la Educación Popular.

El texto que ahora presentamos, pretende dar cuenta de los desafíos que tiene la Educación Popular, como ideología y herramienta en la batalla por la formación y recreación social de una conciencia crítica que se verifique en el modo de organizar y vivir todas las relaciones sociales, en el modo de organizar la vida humanizadora, dentro del contexto específico cubano, signado por los desafíos de un cambio en las formas y las razones del proyecto revolucionario.

Para este fin compartimos un fragmento de una entrevista mayor realizada a miembros de la Red de educadoras y educadores populares que anima el Centro Memorial Martin Luther King.

(Ariel) El ordenamiento sociopolítico y económico cubano está sujeto a revisiones de diversa índole con diferentes contenidos y con horizontes distintos. De un lado emergen, no carentes de contradicciones, propuesta, supuestos y sentidos de contenido liberal, es decir, ideas que tienen su base en la ideología que sustenta al capitalismo. De otro lado emergen propuestas de contenido socialista, también contradictorios y de variados significados. ¿En esta disputa de sentidos, qué lugar usted le atribuye la Educación Popular en Cuba?

(Gilberto) Para analizar un asunto de tal magnitud política y teórica se necesita, en primer lugar, hacer dejación del pensamiento dicotómico. La Educación Popular es un antídoto para eso.

El no comprometimiento del socialismo con un paquete de rasgos fijos e inamovibles es, precisamente, la manera más productiva de conservar lo alcanzado, descubrir las salidas multivariadas que ofrece la crisis de la época y abrirnos hacia nuevos grados de socialidad desenajenada.

Una presentación dicotómica de las categorías “capitalismo” y “socialismo”, “socialismo” y “mercado”, “plan” y “mercado” empobrecería el espectro teórico y práctico de alternativas intermedias, formas transicionales ajustadas a una u otra época o coyuntura, cuya riqueza es del todo imposible de fijar de antemano.

En la transición socialista, la democracia adquiere un contenido verdaderamente social con la redefinición de la política; se anula la separación entre instituciones y masas y la organización del Estado privilegia las asambleas por encima de las burocracias y las tecnocracias.

De lo que se trata, para esa otra democracia, es de una superación histórica real, no declarativa, tanto del liberalismo como del democratismo burgués; no de un “rodeo” sociopolítico que a la postre no satisfaga las expectativas democráticas superadoras. La historia reciente muestra cómo terminaron esos ensayos (por muy legítimos que resultaran en sus inicios): con la vuelta al más ramplón consumo “simbólico” liberal.

El tránsito de la concentración y la representación de poder a la descentralización y el predominio de las formas participativas es una aspiración democrática mundial. Sin embargo, en un mundo de tan alta concentración y ejercicio hegemonista de poder, la socialización de la política que se plantea la Revolución Cubana está mediada por una obligada centralidad.

El reto mayor, en una perspectiva de avance hacia el socialismo, es la activación del libre movimiento de la sociedad, la sostenida devolución al organismo social de todas las fuerzas absorbidas tradicionalmente por el Estado. Mas este no es un acto contractual, ni comporta un antiestatismo pedestre: es un proceso derivado de la constante socialización de la actividad humana en todas las esferas, de la cotidianidad de la política.

Una de las formas más eficaces de enfrentar ese reduccionismo radica en el constante esfuerzo por repensar la estrategia de orden cubana en función del despliegue ininterrumpido de su capacidad democrática alternativa, tanto a los esquemas de la democracia liberal, como al tipo de estatalidad conformada en el socialismo histórico.

La efectiva socialización del poder deviene, así, imperativo para la renovación del consenso y el marco más sólido y permanente desde el cual puedan ser fijados los límites sociales y ecológicos del mercado en el futuro inmediato.

En estos procesos, la Educación Popular puede contribuir a deslegitimar estratégicamente tanto el imaginario mercantil (la Pacha-Miami) (sin demonizar el mercado), como la estatalización extrema de la sociedad (que es una alternativa errónea a superar), abrirnos a referentes civilizatorios latinoamericanos (Buen Vivir, por ejemplo), de acuerdo a las características sicosociales de nuestra gente, también a otros referentes en todo el mundo. Pero sobre todo abrirnos a la libre creatividad asociativa de cubanas y cubanos. Enfrentar con realismo lo que podemos y debemos hacer hoy, sin abandonar la formación anticapitalista, antipatriarcal y por formas de producción y reproducción de la vida ajenas a la lógica del capital.

(Ania) La propuesta de la educación popular en el contexto cubano actual constituye una alternativa viable por su contenido y sentido humanista, emancipador y coherente con los presupuestos y valores de justicia e inclusión social. Debe asumirse como la perspectiva anticapitalista que asume la ética revolucionaria como componente esencial. Constituye una propuesta político-pedagógica integradora de saberes y sentidos populares que aporta herramientas para la participación y la transformación social. La educación popular pone en su justa medida a estructuras y personas, donde las primeras no son sin las segundas, lo que significa que estas estructuras están sujetas a cambios y revisiones de modo dinámico y necesario.

El desconocimiento de la propuesta de la educación popular ha llevado a la desestimación y subvaloración de la misma, desatendiendo los elementos de empoderamiento que rescata en sus contenidos de formación. Es justo reconocer también la distorsión de sus esencias a que ha estado sometida la EP por parte de algunas instituciones y organizaciones cubanas que en su uso y aplicación han minimizado el carácter eminentemente político y creador de la misma, reduciéndola a un mero instrumento educativo.

(Marilin) El sentido que le atribuyo a la EP en este momento en Cuba, yo lo definiría como una brújula, como un camino alternativo que valdría la pena que se tuviera en cuenta, no para imponerlo como modelo pero sí para que se tengan en cuenta sus impactos ya visibles y se escuchen sus propuestas y resultados como un aporte más a la construcción del modelo socialista cubano. Pienso que en la riqueza de las contradicciones estará la verdad y es una lucha que no será fácil porque tiene que romper pensamientos hegemónicos de dentro y de fuera del país, más creo que sería de gran utilidad que se amplificara lo que propone la EP a la sociedad cubana en esta hora, tal y como tratamos de hacerlo los educadores populares en todo el país.

(Jesús) El lugar de la educación popular es al lado de una ideología emancipatoria, sustentada e implementada en una práctica de vida en la que el otro, la otra y la naturaleza constituyan una propuesta a tener en cuenta no por lo que nos aportan sino por lo que son, en esa medida la educación popular se posiciona al lado de una ideología que no admite que los seres humanos y la naturaleza sean objetos determinados, impactados por el destino que otros y otras decidan, sino sujetos que conscientes de sus condicionantes culturales e históricos, sean capaces de transformar toda aquella condición que les deshumanice, es decir les cosifique u “objetivice”, y desde tal conciencia cuenten con otros, otras y con la naturaleza para decidir colectivamente las maneras de organizar, planificar, e implementar los procesos de producción material y espiritual de la vida.

Al lado de una institucionalidad que desarrolle los sentidos de pertenecía, de identidad de las personas que la conformen, en la medida que las personas se sientan dueños de las maneras en que esa institución se implica en los procesos de producción material y sociocultural desde prácticas de corresponsabilidad y comunión social.

(Esther) La realidad es que creo que en Cuba hoy se da una disputa cultural que incluye esas revisiones de que hablas, pero no se agota en ellas. Es una disputa que involucra los sentidos comunes y la cultura política de los cubanos y las cubanas, y que se da no solo entre diferentes personas, sino al interior de cada persona. Creo que nuestra contribución en tanto educadores está muy vinculada al contenido de la pregunta anterior: con nuestra gente, leer el mundo en toda su complejidad, desarrollar la capacidad de opinión y participación y su capacidad crítica responsable.

(Dasniel) En efecto, varios intelectuales del país, y hasta políticos, han advertido la presencia de corrientes de pensamiento y propuestas de corte liberal. Pero no debemos obviar que la historia del pensamiento político cubano advierte la existencia más o menos constante de una tradición de pensamiento en la cual se evidencia diversidad de posiciones y propuestas. Por tanto, y sin considerarme un especialista en estos temas, me parece que las ideas y las propuestas que circulan hoy en Cuba tienen como distintivo la diversidad.

Obviamente, el contexto internacional, en el cual el capitalismo a pesar de su crisis continúa siendo el modelo hegemónico, y a su vez perfecciona sus mecanismos de dominación económica y simbólica; y el contexto nacional, en donde es reconocible un desgaste en las estructuras de movilización y legitimación social; favorecen la proliferación consciente o inconsciente de propuestas de corte conservador.

Al respecto, y en mi criterio, la EP comparte el lugar de la revalorización de la práctica y la construcción socialista, comunitaria. En ese proceso resulta estratégico su accionar educativo y transformador en función de: combatir la indiferencia política, hacer contrapropuestas de sentido a las propuestas conservadoras, potenciar la solidaridad como valor ciudadano, generar y acompañar los liderazgos políticos e institucionales, sensibilizar y remover las reservas movilizadoras con las que cuenta el ideal socialista y humanista en el país.

(Julio Antonio) La EP contiene por sí misma una vía metodológica, ética, política, para la construcción de un proyecto social. Las supuestas vías socialistas que hoy se presentan en Cuba se disponen a crear una institucionalidad económica y política que aspiran a propiciar el orden, la efectividad, la racionalización, pero que no toman en cuenta hasta ahora la ética y la filosofía de la liberación del que debe ser sujeto del cambio.

La creación de una sociedad socialista o post capitalista con métodos verticales de producción del cambio no garantiza la alternativa a la opresión sino una forma distinta de conservación de la enajenación.

La EP es sospechosamente desatendida por las élites políticas del capitalismo y por la burocracia enquistada del socialismo real, precisamente por su contenido revolucionario, igualmente peligroso a todas las formas de control de la libertad. La experiencia mínima de producción de ideas, planes, respuestas a problemas comunes, en y desde la EP, nos enseña lo que podría ser una práctica.


13 mar 2012

Del ilusorio gen egoísta al carácter cooperativo del genoma humano



Escrito por Leonardo Boff / El Post Antillano

Leonardo Boof

Los tiempos de crisis del sistema como los que vivimos favorecen una revisión de conceptos y el ánimo para proyectar otros mundos posibles que hagan realidad lo que Paulo Freire llamó lo "inédito viable”.

Es sabido que el sistema capitalista imperante en el mundo es consumista, visceralmente egoísta y depredador de la naturaleza. Está llevando a toda la humanidad a un impasse pues ha creado una doble injusticia: ecológica, por haber devastado la naturaleza, y social, por haber generado una inmensa desigualdad social. Simplificando, aunque no tanto, podríamos decir que la humanidad se divide entre aquellas minorías que comen hasta hartarse y aquellas mayorías que se alimentan insuficientemente. Si en este momento quisiéramos universalizar el tipo de consumo de los países ricos para toda la humanidad, necesitaríamos por lo menos tres Tierras iguales a la actual.

Este sistema pretendió encontrar su base científica en la investigación del zoólogo británico Richard Dawkins que hace treinta y seis años escribió su famoso El gen egoísta (1976). La nueva biología genética ha demostrado que ese gen egoísta es ilusorio, porque los genes no existen aislados, constituyen un sistema de interdependencias formando el genoma humano, que obedece a tres principios básicos de la biología: la cooperación, la comunicación y la creatividad. Es, por lo tanto, lo opuesto al gen egoísta. Esto es lo que han demostrado nombres notables de la nueva biología como la premio Nobel Barbara McClintock, J. Bauer, C. Woese y otros. Bauer denunció que la teoría del gen egoísta de Dawkins «no se funda en ningún dato empírico». O peor, «sirvió de justificación biopsicológica para legitimar el orden económico anglonorteamericano» individualista e imperial (Das kooperative Gen, 2008, p.153).

De esto se deriva que si queremos conseguir un modo de vida sostenible y justo para todos los pueblos, aquellos que consumen mucho deben reducir drásticamente sus niveles de consumo. Esto no se conseguirá sin una fuerte cooperación, solidaridad y una clara autolimitación.

Detengámonos en esta última, la autolimitación, pues es una de las más difíciles de alcanzar debido al predominio del consumismo, difundido en todas las clases sociales. La autolimitación implica una renuncia necesaria para respetar a la Madre Tierra, para tutelar los intereses colectivos y para promover una cultura de la sencillez voluntaria. No se trata de no consumir, sino de consumir de forma sobria, solidaria y responsable con nuestros semejantes, con toda la comunidad de vida y con las generaciones futuras, que también deben consumir.

La limitación es, además, un principio cosmológico y ecológico. El universo se desarrolla partir de dos fuerzas que siempre se autolimitan: las fuerzas de expansión y las fuerzas de contracción. Sin ese límite interno, la creatividad cesaría y seríamos aplastados por la contracción. En la naturaleza funciona el mismo principio. Las bacterias, por ejemplo, si no se limitasen entre sí y una de ellas perdiese los límites, en muy poco tiempo ocuparían todo el planeta desequilibrando la biosfera. Los ecosistemas garantizan su sostenibilidad por la limitación de los seres entre sí, permitiendo que todos puedan coexistir.

Pues bien, para salir de la actual crisis necesitamos sobre todo reforzar la cooperación de todos con todos, la comunicación entre todas las culturas y gran creatividad para diseñar un nuevo paradigma de civilización. Hay que dar un adiós definitivo al individualismo que sobredimensionó el "ego" en detrimento del "nosotros", que incluye no sólo a los seres humanos sino a toda la comunidad de vida, a la Tierra y al propio universo.


10 mar 2012

Pedro Grant nos educó con el ejemplo


Escrito por Doris Pizarro Claudio / MINH

Conocí a Pedro Grant allá para el 1969, en la Universidad mientras militaba en el Movimiento Pro Independencia y en la FUPI; y no pensé que estaba conociendo a uno de los compatriotas y amigos que más cariño le tendría en la vida.

Pedro era más que un camarada. Le amamos entrañablemente por su sencillez y su firmeza; por su verticalidad y su generosidad; por su profundo sentido de amistad, por su patriotismo y valentía. Por su sentido común y su humor saludable. Pedro fue una de las personas más libres que he conocido.

Tenía una versatilidad increíble. Se desempeñó como bibliotecario, oficinista, operador de mimeógrafos, dirigente sindical, agricultor, trabajador de muelles, cocinero, constructor, padre, abuelo, esposo. ¿A qué más? como diría Silvio Rodríguez.

Al dedicarle este instante de celebración de su vida, quiero destacar cuatro aportaciones (de tantas) muy importantes que hizo a la Nueva Lucha de Independencia, proceso que ocupó la mayor parte de su existencia. Distingo sus aportaciones a la unidad sindical y patriótica; contribuyendo a la formación sindical clasista de los trabajadores; a ubicar la lucha de los y las puertorriqueños/as en la agenda del Movimiento Obrero Internacional y como dirigente político independentista y socialista.

Pedro contribuyó a la fundación de decenas de sindicatos y organizaciones bona fide, frentes de solidaridad obrera y fue la espina dorsal del Movimiento Obrero Unido (MOU). Decía que el MOU era uno de los principales proyectos de unidad sindical clasista de la segunda mitad del Siglo XX. El más combativo después de la Confederación General de Trabajadores, con una ideología transparente de los intereses de la clase trabajadora y sus aportaciones a los procesos de liberación nacional. Con esa comprensión de la historia obrera, fue uno de los pilares de la Comisión Sindical del Partido Socialista Puertorriqueño. En unión a otros compañeros/as sindicalistas se dio a la tarea de fundar una escuela sindical, allá para el 1976: el Instituto de Educación Sindical, el ILES. Pedro Grant fue unos de los más firmes apoyos de esa institución, la más influyente en la formación de cientos de dirigentes sindicales nacionales y de base durante la década del setenta y los ochenta del siglo XX. Hace apenas semanas, tuvimos el placer de reunirnos con el compañero para rescatar esa experiencia del ILES y del MOU.

Pedro Grant era en aquel momento Secretario-Tesorero de la Unión General de Trabajadores, y gestionó que otros sindicatos como la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND), la UTIER, la Federación de Maestros, la Unión Independiente de la Industria Petroquímica (de la CORCO) la Unión Independiente de Trabajadores de Aeropuertos (UITA) , la Unión Independiente de la ACAA, de la Autoridad de Carreteras, Edificios Públicos, Obras Públicas, y la Unión de la Cervecería India de Mayagüez apoyaran la escuela sindical. Pedro motivó y se sumó para organizar escuelas regionales del ILES en San Juan, Ponce, Mayagüez, Arecibo y Humacao, con los/as propios trabajadores/as como maestros/as. La gestión del ILES se conoció en muchos países de América Latina, especialmente en Cuba y México, gracias al interés de Pedro de fortalecer sus experiencias a nivel latinoamericano. Promovió que el tiempo y los recursos para la educación sindical fueran parte de la negociación colectiva de las uniones.

A Pedro Grant hay que reconocerle haber participado de la construcción de la unidad sindical a nivel continental y mundial en los tiempos de la Guerra Fría, al formar parte del esfuerzo del Congreso Permanente de Unidad Sindical de los Trabajadores de América Latina y el Caribe (CPUSTAL) y de la Federación Sindical Mundial (FSM). El CPUSTAL hizo de sus diversos espacios de trabajo e intercambio un foro permanente de solidaridad para la lucha de los trabajadores(as) puertorriqueños(as). La labor de Pedro a nivel internacional logró estrechar las relaciones con importantes centrales y federaciones, llevando la causa de Puerto Rico a los congresos obreros de diferentes partes del mundo, cuando se avecinaba la barbarie del neoliberalismo.

Finalmente, destacó su rol de dirigente político y su afiliación al socialismo. Como presidente del Partido Socialista Puertorriqueño contribuyó enormemente a su desarrollo, sirviendo siempre de mediador para su unidad interna. Fue pionero en la gestión de candidaturas electorales independientes, al fungir de candidato al Senado por el PSP llevando el jacho como símbolo de campaña. Contribuyó y fue parte de las gestiones internacionales de solidaridad con la Independencia de Puerto Rico, en las Naciones Unidas, las Cumbres del Movimiento de Países No Alineados, en el Foro de Sao Paulo y en las relaciones bilaterales con organizaciones y partidos fraternos, a lo cual se añade las gestiones políticas en Estados Unidos.

En una época donde se privilegia el liderato politico pequeño-burgués, -construido por los estándares de la imagen y la publicidad-, Pedro supo imponerse y mantener su legitimidad, su honestidad y su naturalidad por más de cinco décadas de lucha ininterrumpida. Una persona como Pedro Grant no necesita de puestos dirigentes para trabajar o decir lo que piensa, siempre lo hizo con naturalidad, picardía y generosidad. Pedro Grant, al igual que Mónico Nazario, Agustín de Jesús Montero, Ramón Calderín, nos reafirma la necesidad de reforzar la presencia de las clases trabajadoras en el liderato político del país. Honra eterna a Pedro Grant.

*La autora es miembro de la Dirección Nacional del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano y catedrática en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Resistencias locales, movimientos globales


Raúl Zibechi / La Jornada

En junio de 2002, hace apenas 10 años, se realizó en Tambogrande (norte de Perú) la primera consulta popular de carácter comunal sobre la minería a gran escala en el mundo. Más de 90 por ciento de los votantes, unas 25 mil personas, rechazaron el proyecto para explotar oro, plata y zinc de la canadiense Manhattan; sólo 350 votaron a favor y no acudieron a votar apenas 6 por ciento de los habitantes. La consulta fue organizada por la municipalidad y su resultado fue interpretado como un triunfo de la agricultura campesina, que depende del agua para su sobrevivencia.

A la consulta en Tambogrande le siguió la de Esquel (sur de Argentina) en marzo de 2003, donde 80 por ciento se pronunció contra un proyecto de Meridian Gold para extraer oro, con el uso de cianuro. En junio de 2005 se realizó otro referendo en Sipacapa, Guatemala, con similar resultado. Estas consultas fueron la forma de lucha encontrada por las comunidades locales para romper el aislamiento y evitar que sus razones fueran ahogadas por el silencio oficial y de los medios. Hoy puede decirse que tuvieron un resultado más que exitoso.

En Perú, la resistencia a la minería condujo a la realización de la Marcha Nacional por el Derecho al Agua, en febrero, en la que confluyó el grueso del movimiento social peruano. En Argentina, la victoria de Esquel activó la creación de decenas de asambleas locales que se coordinan en la Unión de Asambleas Ciudadanas, que acaban de realizar su 18 encuentro en Mendoza. En Guatemala ya hay 56 municipios que se declararon libres de minería, por la formidable presión de la población. En Perú, Brasil y Chile la resistencia popular contra las megarrepresas hidroeléctricas sigue avanzando, y se entrelaza con la lucha contra la minería y los monocultivos.

Luego de más de una década de resistencias es posible establecer un patrón de acción de movimientos que han trascendido largamente lo local y se instalaron como las principales alternativas al modelo asentado en la expropiación de los bienes comunes. Es la movilización popular más importante desde la época de Fujimori, escribió Hugo Blanco, evaluando la Marcha del Agua (Lucha Indígena, febrero de 2012).

El primer rasgo de este patrón es que consiguieron un respaldo tan macizo y profundo entre las poblaciones locales que les permitió trascender el aislamiento y el hostigamiento. Buena parte de estas resistencias se hicieron fuertes al enraizarse en relaciones de carácter comunitario, lo que les permitió visibilizar la existencia de un conflicto entre grandes empresas multinacionales y comunidades locales que buscan asegurar su sobrevivencia. Apelaron a especialistas para traducir sus razones en el lenguaje de las clases medias urbanas y buscaron el paraguas protector de las instituciones y autoridades locales, que es lo que siempre hacen los oprimidos para legitimar sus demandas.

Aun cuando se movilizan pequeños grupos y hasta un puñado de personas, como sucede a menudo con las asambleas ciudadanas argentinas, la contumacia de las comunidades en movimiento les ha permitido neutralizar la criminalización de la protesta. Las comunidades locales están mostrado una novedosa capacidad de elaborar un discurso capaz de sintonizar con otras personas en los más remotos lugares, destacando que se trata de la defensa de la vida frente a la avaricia de la acumulación.

En segundo lugar, aunque la demanda sea estrictamente local, buscaron desde el comienzo tejer lazos con otros sectores sociales para ampliar el eco de sus luchas, y de ese modo comenzaron a tejer amplias alianzas regionales primero, nacionales después y ahora internacionales. La capacidad de romper el cerco informativo y político es lo que les ha permitido trascender la represión y conseguir masivos apoyos en las ciudades, algo que hasta ahora parecía difícil de conseguir.

Las formas de lucha, en tercer lugar, no son ni legales ni ilegales, ni pacíficas ni violentas, aunque hay de todos los tipos, sino sobre todo legítimas, tanto por las demandas como por la capacidad de los militantes de poner el cuerpo ante los gigantescos camiones de las empresas y los golpes de los policías. No hay contradicción entre la opción por las urnas en Tambogrande, o luego en Majaz (norte de Perú), y la contundente acción de los guerreros de Baguá en 2009, en la selva peruana.

En cuarto lugar, se registra la confluencia de los más diversos sectores sociales (como sucedió durante la marcha en defensa del TIPNIS en Bolivia en 2011, y en estos momentos en Aysén, en el sur de Chile) con la reactivación de los mecanismos internos tradicionales de los pueblos para tomar decisiones y garantizar su seguridad, como hicieron las rondas campesinas durante la reciente Marcha del Agua en Perú.

Por último, estamos ante una aceleración de los tiempos. En los primeros meses de este año se sucedieron la Marcha del Agua en Perú y el levantamiento de Aysén, que lleva ya tres semanas bloqueando puentes y carreteras, con una lista de 11 demandas, entre las que ocupa un lugar destacado la oposición a la represa Hidroaysén, mientras el pasado 8 de marzo comenzó la Marcha del Agua en Ecuador, que llegará el día 22 a Quito, luego de recorrer las tres regiones del país. Y ya se anuncia una nueva marcha en Bolivia para evitar que se imponga la carretera en el TIPNIS.

No estamos ante un conjunto de movilizaciones sino ante un movimiento contra las multinacionales y la especulación financiera, en defensa del agua, la vida y los pueblos. Es el más formidable, amplio y variopinto movimiento continental desde las luchas de las décadas de 1960 y 1970 y la resistencia a la primera fase del neoliberalismo en los 90. Este impresionante movimiento por los bienes comunes se registra tanto en países gobernados por la derecha como en los que tienen gobiernos de izquierda y progresistas. No es legítimo, por tanto, buscar excusas del estilo a quién benefician los movimientos para echar un manto de sombras sobre las luchas de los de abajo.

4 mar 2012

En memoria del compañero Pedro Grant


Escrito por MINH

Pedro Grant Chacón

Pedro Grant Chacón, líder sindical y patriota puertorriqueño, acaba de fallecer hoy 3 de marzo de 2012. En su memoria reproducimos aquí las palabras leídas por Luis Escribano en ocasión del homenaje a nuestro compañero Pedro durante el Festival de Claridad el 26 de febrero de 2011.

Pedro Grant, ¡90 años de juventud acumulada!
por Luis Escribano

Luis Escribano se dirige a la concurrencia del Festival Claridad en ocasión del homenaje a Pedro Grant Chacón.

Lo que está ocurriendo en el llamado mundo árabe en el norte de África y el Medio Oriente, o el despertar de las luchas de los indígenas y demás excluidos de América Latina, o las confrontaciones de los pobres contra las medidas de los ricos en Grecia, que es uno de los países más pobres de Europa y hasta la incipiente lucha de trabajadores del sector público en varias ciudades de los Estados Unidos de Norte América contra una Ley Siete “de allá”, dramatizan un real mundo en convulsión, como llamó una vez el patriota ilustre Juan Mari Bras al momento en que el glorioso pueblo vietnamita libraba una cruenta pero victoriosa lucha contra los genocidas de Wáshington.

Las monarquías absolutas que quedaron a partir de las luchas de los Coroneles Gamal Abdel Nasser y Muammar Gadafi en Egipto y Libia, como las de Bahrein y Arabia Saudita, están poniendo sus barbas en remojo ante la explosión social de los pobres de esa parte del mundo.

Las protestas de los empleados públicos de los Estados del Norte no sorprenden porque se dan en el contexto de una ofensiva de la derecha recalcitrante ante las medidas tímidamente liberales de un presidente que sólo pone curitas donde hace falta una cirugía mayor que cure sus problemas cruciales, incluídos los de atención médica y que se dramatizan por los más de 5 millones de niños que no tienen un plan médico.

En todas esas luchas que se libran en estos días, en estos instantes, que no se detienen, que tienen una incalculabe compulsión de triunfo, los que están al frente en todas ellas, son los jóvenes.  Los rostros que vemos en los noticiarios de la televisión son de la variada pigmentocracia de los pueblos en lucha pero todos, absolutamente todos son los rostros de los jóvenes que no están dispuestos a seguir sufriendo las injusticias que padecieron y padecen sus ascendientes.

En pocas palabras, los jóvenes de estos días se cansaron de sufrir un mundo de injusticias; se hartaron de las mentiras de los políticos y están en la calle, construyendo un mundo más justo.  Los jóvenes, nuestros jóvenes, los de esta tierra y de otras tierras, le perdieron el miedo a los Fortuño y los Figueroa Sancha de la vida y están dispuestos a conquistar el mundo de Justicia y Paz que hemos soñado por siglos.

¡Una felicitación y un abrazo a todos los jóvenes estudiantes de la Universidad de Puerto Rico y a sus profesores y empleados de la Hermandad y el Sindicato y a los que los han respaldado, por haber enfrentado la ofensiva más cruel e inhumana de la Policía de Puerto Rico que intentó arrebatarles su afán por el mundo de sus sueños!

Tampoco, en definitiva, puede sorprender que un joven de 90 años, no de edad, de juventud acumulada, todavía esté acompañando a los jóvenes en las luchas de estos días, como lo fue  montado en una camioneta en la marcha contra la Ley Siete de octubre pasado y sobre una silla en la huelga del pasado año en la UPR.

A Pedro Arturo Grant Chacón tenemos que agradecerle que por muchas décadas ha acompañado a muchas generaciones de trabajadores en sus luchas por la justicia y la equidad y a muchos otros que hemos luchado contra el coloniaje y la opresión del ser humano por los dueños del capital.

Desde muchos frentes, lo hemos visto y, antes que yo, otros lo vieron organizar a los pobres para rescatar lo que les robaron; como siempre, de frente, en primera fila.

Por toda esa militancia de este hermano de doble vínculo, Pedro Grant, nos sentimos en la obligación de apuntarte en primer orden, en la lista de los precursores de las luchas que libran hoy los jóvenes de esta tierra, porque no ha despegado las manos del arado del porvenir y porque lo has hecho con la valentía y el desprendimiento que lo hacen los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico.

Por tu verticalidad, ya te apuntamos en el granito de la memoria y la dignidad de este pueblo; no en el granito donde anotaron en dias pasados al Figueroa Sancha que ya cayó en el estercolero de nuestra historia y donde no sabemos si anotaron al coronel Riggs que fue ajusticiado por dos valientes patriotas.

Porque de granito ha sido la voluntad cuando has dirigido esfuerzos unitarios de lo mejor de nuestro sindicalismo, como el Movimiento Obrero Unido y porque has dirigido esfuerzos por enfrentar los gobiernos de la colonia y del imperio.

De granito, del merecido granito, no de la piedra falsa de los Iscariotes de la legislatura de Puerta de Tierra, que esperamos que se quiebre muy pronto; del que se construye la esperanza de los Betances, los Albizu, los Mari Brás, los Filiberto Ojeda, las Luisa Capetillo y las Juana Colón.

"Tenemos que agradecerle que por muchas décadas ha acompañado a muchas generaciones de trabajadores en sus luchas por la justicia y la equidad."

Pedro, por haber estado ahí y aquí, porque sabemos que has estado disponible para el sacrificio mayor, con la misma valentía y con el mismo amor a esta tierra que nos has legado a todos.

Nuestro deseo de que los jóvenes de ahora encuentren la ruta definitiva de la emancipación total, lo que resulta ser un hito más en el camino que otros no han dejado de recorrer, como lo ha sido Pedro Arturo Grant Chacón.


Fallece el histórico dirigente sindical Pedro Grant

El líder sindical murió en el hospital de Veteranos en la tarde

A pesar de sus complicaciones de salud, Grant se mantuvo activo en actos solidarios relacionados con la lucha gremial y estudiantil.

Por Inter News Service

El veterano dirigente sindical puertorriqueño Pedro A. Grant falleció en la tarde de hoy a los 92 años de edad en el hospital de Veteranos, en Río Piedras, donde llevaba unas tres semanas recluido.

El dirigente gremial se encontraba enfermo desde hace tiempo, incluso le había sido amputada una pierna a causa de complicaciones de salud por el padecimiento de una diabetes crónica, confirmó a la agencia Inter News Service (INS) el abogado laboral Alejandro Torres Rivera.

A pesar de sus complicaciones de salud, Grant se mantuvo activo en actos solidarios relacionados con la lucha gremial y estudiantil.

La muerte del gremialista se produjo alrededor de las 5:00 de la tarde.

Grant fue dirigente máximo del Movimiento Obrero Unido (MOU), organización que alcanzó un gran protagonismo en la lucha gremial, ya que trazó un nuevo perfil al sindicalismo puertorriqueño en las décadas del 60 y el 70 del siglo pasado al romper el tutelaje de los gremios de Estados Unidos.

Torres Rivera refirió que en el último año el sindicalista debía someterse a diálisis.

“Desde hace unas tres semanas se encontraba recluido en el hospital de veteranos, donde el viernes se le retiraron los tubos que le había colocado”, explicó el abogado.

Grant fue uno de los fundadores, Junto a Juan Mari Brás, del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), organización de la cual llegó a ser candidato a la gobernación de Puerto Rico.